miércoles, noviembre 30

No quiero verte ...


No quiero verte mañana …

Tal vez porque prefiero seguir soñando con lo que hablaríamos … mi fantasía al impacto de tus palabras.

Quizá porque se que lo que dirías no concuerda con lo que yo espero que expreses ... quien aparentas ser no tiene nada que ver con el que yo percibo que realmente eres.

martes, noviembre 29

... ¿Te digo la verdad?



¿Te digo la verdad? O ¿Te hago el verso[1]?
El verso sería que yo necesitaba nuevos horizontes, aires frescos.…
La verdad, no se la he dicho a nadie en todos estos años. Pero he decidido contártela esta noche.
La verdad tiene que ver con lo que descubres en tu alma cuando te enamoras, con las fuerzas que sacas ve tú a saber de dónde, cuando esa plácida luz tormentosa llega a tu vida y se convierte en esa fuerza que te permite enfrentarte a retos impensables, logros nunca soñados. El impulso que te lleva a lo irrealizable.
Fue en el viaje de egresadas de secundaria. Nuestro último descanso antes de comenzar la universidad. Como estaba de moda por esos días, decidimos “regalarnos” una semana de vacaciones en Bariloche.
Éramos veinticinco… no sabría exactamente qué, si jóvenes o mujeres. Pero al pensarlo mejor, prefiero decir “niñas” de 17 años, egresadas de un colegio de monjas que, por esos tiempos, eran sólo de niñas o niños, nunca nos mezclaban. Estábamos solas por primera vez en nuestras vidas: parecíamos potrillos desenfrenados.Y, para que nuestros padres tuvieran confianza de que estaríamos bien cuidadas, nos acompañaban dos profesoras ... que no se despegaron de nosotras durante toda la semana ... ¡acompañándonos a conocer todas las discotecas del lugar!
Dentro de ese grupo grande de niñas, había uno más compacto, pequeño, de seis que, más que amigas, éramos como una sola. Y todavía seguimos siéndolo hoy en día, a pesar de los 25 años que han pasado y también a que dos de nosotras ya no vivimos en ese lejano país. En nuestro viaje, estábamos siempre juntas: para el desayuno, la comida, las excursiones, las nevadas, nuestros primeros pininos en los deportes invernales (como la primera vez que nos deslizamos todas juntas montaña abajo, en resbaladillas para nieve).También salimos cada una de las noches … ¡siempre juntas, claro!. Creo que no dormimos más de dos horas cada día. Pero no sentíamos el cansancio. Me decía que sería por el clima (nevaba casi continuamente y llegamos a tener temperaturas de hasta 15 grados bajo cero). Nos divertimos mucho aunque, en realidad, no pasó nada (nunca pasaba nada en aquella época).
La última noche me sentía realmente cansada. Creo que había llevado a mi cuerpo hasta su límite. Y contemplé la idea de quedarme a dormir en el hotel. Pero mis amigas me convencieron de que podría dormir en el largo viaje de regreso (dos días de autobús). Así que, ni lerda ni perezosa, me bañé y vestí rápidamente. Y salimos al gélido aire de la noche.
Después de 10 minutos de pleno aburrimiento en el bar donde nos encontrábamos, realmente me arrepentí de mi decisión. ¡El tedio era insoportable!
Probablemente, sólo como preludio a la noche más maravillosa de mi vida. Bien dicen que ¡la noche nunca es tan oscura como justo antes del amanecer!
Recuerdo que mis amigas estaban sentadas alrededor del fuego de la chimenea, tomando chocolate caliente y hablando como loros. Liz y yo estábamos en la barra, café de por medio, charlando (o, al menos, haciendo como que, para sacarnos de encima a dos pesados sentados en una mesa cercana, que nos acechaban como tiburones listos a hacerse de su presa).
De pronto, alguien me tomó firmemente del brazo, mientras susurraba a mi oído —Vine a buscarte. ¡Vámonos! Conozco un lugar mucho más divertido—
A veces, el amor llega acompañado de un sobresalto inesperado, aquello que golpea tu alma para ponerte en alerta y que puedas darte cuenta de que ya llegó a tu vida. La sacudida que permite hacerte despertar a la VIDA con mayúsculas, a la emoción, a la pasión.Quedé paralizada.
De pronto, ante mis ojos, desapareció el mundo que me rodeaba. Sólo estaba él, como ser de luz, enlazándome a través de su brazo, parecía procurar rescatarme de un mundo gris, repleto de tinieblas. Se veía brillante, gozoso, vivo. Sus palabras, su actitud, su intangible firmeza, su intención. Todo él emanaba poder.
Para cuando terminó de decir la frase, ya estábamos en la calle, caminando a toda prisa por la ciudad de Bariloche, evitando que el frío de la noche nos convirtiera en paletas heladas. Con alivio, noté que Liz caminaba a mi lado, junto a alguien más que también la tomaba del brazo. De seguro, amigo de quien estaba a mi lado.
No atiné a decir nada. Sólo a escuchar la deliciosa voz de ese hombre, que no cesaba de hablar (¡ni yo quería que lo hiciera!). Como hipnotizada oía sus palabras sobre el frío que hacía aquella noche, la nevada de la tarde, el accidente del teleférico que se cayó en el Cerro Catedral ... y lo que fuera que se le ocurría. Me llevaba abrazada a su lado.
Llegamos a una cafetería, con las paredes recubiertas en madera y una gran chimenea que, junto con la música suave nos proporcionaba un ambiente cálido, en el que nos sentíamos como arrullados.Tomamos chocolate caliente, conversamos los cuatro muy divertidos y, cuando el lugar comenzó a cerrar, decidimos buscar algún otro en el que nos sintiéramos igual de cómodos.
Pero después de recorrer dos o tres lugares más, nos dimos por vencidos y entendimos que no necesitábamos un espacio protegido del viento para sentirnos cómodos. Todo lo que necesitábamos eran nuestros brazos: unirlos y mantenernos enlazados.
Yo no sentía el aire que nos golpeaba, tan acurrucada estaba en su pecho. Tan extasiada con su dulce voz. Tan entretenida con las cosas que hablaba ... ¡me extasiaba!
Mi fascinación por este hombre era tal, que temía que creyera que era muda. Me habló de sus sueños. Que el ser entrenador de ski le gustaba, pero lo consideraba algo temporal, un primer escalón en lograr lo que realmente quería: dar a conocer lo que bullía en su interior.Hacer sabido cómo vivir mejor, cómo poder ayudar a los demás, cómo mejorar la calidad de vida, cómo proteger a la naturaleza y sus recursos, cómo obtener un mejor futuro, para nosotros y los que vendrían.Pero ¿cómo dar a conocer lo que realmente estaba sucediendo en el planeta? ¿Cómo hacerlo sin causar desasosiego y desesperanza? ¿Cómo hacerlo para obtener lo que verdaderamente quería: que se hiciera algo al respecto?
Esta situación lo había sumido frecuentemente en la depresión, debido principalmente a la falta de un planteamiento sistemático que le llevara a obtener los logros propuestos.Así las cosas, se encontraba frecuentemente oscilando entre dos extremos: ¡Podemos hacerlo! – ¡No hay nada que hacer! Y parecía que esta dicotomía lo consumía día a día.Me planteó sus dudas existenciales: … ¿De dónde venimos? … ¿Hacia dónde vamos? … ¿Tiene nuestra vida un propósito definido?
¿Cómo demonios iba yo a saberlo???? Apenas si podía vislumbrar las preguntas!!!!
Y luego me habló de la VERDAD, esa verdad única y universal, que había perseguido locamente durante su vida, esa breve vida que se estiraba entre sus manos, al máximo de su elasticidad. Esa verdad que era siempre la misma, adornada de diversas palabras. Y había tomado la verdad por bandera.Parecía una víctima atrapada en este tormentoso océano de la vida ...
Y esa conversación me marcó para toda la vida.De pronto, se detuvo en seco, me abrazó mucho más fuertemente y me dio el beso más largo y hermoso de mi vida.Después me miró, sosteniendo mi cabeza a unos pocos centímetros de la de él. Sonreía y seguía esa chispa en sus ojos, ¡que le hacía emanar tanta vida!No sabría a qué atenerse Él debía tener unos 25 años. Yo acababa de cumplir 17 ... de seguro, estaba estudiando mi reacción.Y su sonrisa … ¡se debería a que no había recibido un golpe en la cara como respuesta!
Así que continuó con su tarea de entregar sus deliciosos besos ... ¡tan cálidos! ... ¡tan suaves! ... ¡sus caricias tan exquisitas!¿Cuánto tiempo pasamos besándonos, abrazados, hablando de nada, simplemente disfrutando el estar juntos? Esos momentos se me hicieron eternos. ¡No quería que terminaran jamás!
El tiempo transcurrido ... minutos ... horas ... pero poco a poco fuimos viendo cómo el cielo de la fría noche iba adquiriendo un rojizo deslavado, anunciando el amanecer. Y con él, el fin del encantamiento.Cuando los primero rayos del sol nos deslumbraron … ¡yo temía que se rompiera el hechizo!
Y, de alguna manera, así fue. El hechizo de amor en sí, me acompañó buena parte de mi vida. Pero él ya se estaba apartando de mí para irse.Nos despedimos con un beso infinitamente más largo y tierno que el primero ¡y yo que creía que eso era imposible!
Se alejó ... pero regresó sobre sus pasos y, esbozando su dulce sonrisa, me dijo —¿Cómo te llamas?— Atónita respondí —Bianca— —Soy Alejandro. ¡Me encantó conocerte!— dijo él, me guiñó un ojo, movió su mano diciendo adiós y desapareció.
Fue entonces que comencé a sentir una especie de zozobra, que rápidamente se convirtió en angustia, ¡al darme cuenta de que Liz ya no estaba a mi lado desde hacía mucho tiempo!¡No podía regresar al hotel sin ella! ¿Cómo explicaría que la había perdido en medio de la noche?
Y de pronto, apareció el rostro dulce, sonriente, de Alejandro, asomándose en la esquina, con ese brillo inigualable en su mirada, mientras Liz se dirigía hacia mí, radiante, con unas ojeras hasta el piso, exclamando —¡Qué noche, nena!—
Después de aguantar el sermón de las profesoras por habernos separado del grupo y el discurso de nuestras cuatro amigas, quejándose de que hasta habían tenido que empacar nuestras cosas (aunque Liz y yo sabíamos que realmente estaban molestas porque no habíamos compartido con ellas nuestra “maravillosa noche”; y sólo bastaba ver nuestras caras para darse cuenta de que ¡algo prodigioso había sucedido!), subimos al ómnibus que nos trasladaría de regreso a casa y que ya llevaba más de una hora esperándonos.
La primera parte del viaje permanecimos en silencio, adormiladas. ¡Era evidente que todas estábamos extenuadas! Yo aproveché este insólito impasse para pensar en él, en su voz, sus destellantes ojos, en cómo haría para no olvidar su cara, su físico, sus modos. Era consciente de que no volvería a verlo jamás … ¡pero no quería olvidarlo!
Para cuando despertamos de nuestro letargo, nos rodearon las cuatro amigas para que habláramos ¡por favor! En silencio observé cómo Liz se hizo cargo de la conversación, yo no era capaz de pronunciar palabra. Mi mente seguía impregnada con los recuerdos de Alejandro. Todavía seguía conmocionada por el hecho de que yo pudiera pensar con tal intensidad en otro hombre que no fuera Mauricio. ¡Y me asusté!
Mientras Liz seguía hablando animadamente, yo tomé una decisión: me quité el anillo de compromiso, guardándolo en el bolsillo de mi pantalón. Por supuesto, eso no pasó inadvertido para ella, ¡que me miraba con horror! En cuanto le fue posible, disimuladamente, me condujo a dos asientos solitarios en el autobús. Debía convencerme de que regresara con Mauricio y … ¡no le contara nada sobre nuestra aventura!
Pero la supuesta solución, no duró mucho tiempo. ¿Cómo ocultar la inmensa felicidad que me embargaba? ¿Cómo explicarle a Mauricio mi cambio radical? Así que, dos meses después, ya le había dicho adiós. Con el verso que, desde mi punto de vista ... era la verdad!
Liz se casó al año siguiente, con el mismo novio que tenía desde hacía un par de años. Parece que su aventura no la afectó en desarrollar una hermosa familia, ya que sigue casada todavía.
Y hoy temprano, me golpeó esa consciencia de por qué no lo había olvidado. De hecho, lo recuerdo con tu rostro, tu voz, tus modos. Y, de pronto, tú no eres tú, ni él es tú. De pronto me doy cuenta de que, toda vez que me he enamorado, no lo he hecho de la persona específicamente. Sino de un ideal que llevo conmigo.
Y eso responde a la pregunta de ¿Cómo es posible que te hayas enamorado 6 veces (7 contigo) en la vida? También a la que siempre te hago: ¿Cómo es posible que nunca te hayas enamorado?
Y contesta igualmente al interrogante de por qué no te reconocí de inmediato. ¿Cómo hacerlo? Tus ojos no son los mismos, tampoco tus labios. Mas sin embargo, de pronto supe que eras tú. Sigues siendo tú interiormente.
PD para Alejandro: Si este escrito llega a tus manos, alguna vez estuviste en Bariloche, trabajando como instructor de ski, saliendo de juerga continuamente y vagamente recuerdas a una tímida jovencita que jugueteaba con su lengua en el lóbulo de tu oreja, quiero decirte: ¡Gracias!! El amor que infundiste en mí esa maravillosa noche me acompañó por muchos años. Y me empujó a que me enfrentara a gran cantidad de imposibles y obtuviera logros excepcionales ... Cierto es que infructuosamente siempre ansié que tu rostro apareciera, asomándose por alguna esquina, con ese brillo inigualable en tu mirada, como aquella mañana.[1] Verso: Río de la Plata: Mentira. Hacerle el verso a uno: Río de la Plata: Inventar una historia, salir con una excusa. Definiciones del Diccionario de Regionalismos de la Lengua Española, Copyright 2001©, Grosschmid

lunes, noviembre 28

Verdad ...


La verdad puede quemar las manos, como papa caliente. Sólo unos pocos tenemos la fortaleza de espíritu necesaria para sostenerla y transportarla.

¿Qué esperabas que te dijera???


Cuando me hablaste del horror que te supuso ver el documental sobre qué había, realmente, detrás del Mundial de Argentina '78 … ¿qué esperabas que te dijera?

Esos sucesos han pesado en mi consciencia durante todos estos años. No puedo esgrimir como excusa yo no lo sabía. No lo justifica. Debí haberlo sabido. Debí haber abierto mis ojos. Debí haber madurado de golpe porque … ¡así lo requería la situación!

En vez de eso, tuve que enterarme por rumores mientras vivía en Argentina y más fehacientemente cuando emigré ¡leyendo los informes de Amnistía Internacional!

Si cuando la primera vez que llegó a mis oídos (mejor dicho, a mis ojos, con las revistas españolas), pensé que se trataba de puras mentiras.

Era finales de la década de los ‘70, plena guerra sucia, estado de sitio, feroz enfrentamiento. Pero nuestro mundo era especial. Sin saberlo, nos encontrábamos dentro de una especie de burbuja protectora. No teníamos ni idea de lo que sucedía a nuestro alrededor.

Carlos acababa de regresar de sus vacaciones de verano en España. Corría el mes de agosto; una gris mañana de invierno, nos había citado en el café que usábamos cuando decidíamos no asistir a las aburridas clases de nuestro último año de secundaria.

Cuando estuvimos ante él, sigilosamente sacó de una bolsa varias revistas y nos las entregó, esbozando un doloroso ¡Miren!

Las fotografías que vimos nos llenaron de horror. Cárceles clandestinas, donde jóvenes sólo un poco mayores que nosotras eran torturados hasta la muerte … Fosas comunes, en las que cubrían por miles sus pecados los militares … Centros de concentración, en los que nuestros amigos eran privados ilegalmente de su libertad.

Permanecimos en silencio un largo, largo rato … ¿Decían que todo eso sucedía en Argentina?

¿Qué vamos a hacer? preguntó Carlos, temblando de impotencia.

¿Cómo iba a saberlo, si todavía estaba fresco en mi memoria el asesinato de Allende, por el que en el colegio mantuvimos la bandera izada a media asta durante toda una semana? O las biblias tercermundistas, con imágenes del Ché y Fidel, que siempre usábamos en nuestras misas. O el recuerdo de despertarme, sobresaltada y aterrorizada en mitad de la noche por la serie de explosiones con que los “malditos terroristas” habían volado la estación central de policía, a sólo tres cuadras de mi casa. O el tener que asistir a clases, resguardadas por militares, con más soldados que alumnas en cada salón por temor a un “ataque sedicioso”. O …

Debo decir que, aún de pequeña, siempre he sido franca y directa, sin pelos en la lengua y sin temor a las consecuencias. Pero vivíamos en un mundo de irrealidad y no les creí a los de las revistas ... maldita soberbia la mía, pero ... todos ellos estaban equivocados ... evidentemente, todo eso no se trataba más que de una gran mentira.

Así que, al igual que en la canción, en la que un padre a los pies de un árbol de navidad, trató de explicarle a su pequeño hijo por qué tenía en sus manos los regalos y el niño le dijo: “No tienes nada que explicar … ¡eres un vulgar ladrón de coches!”, yo les respondí: Sólo podemos hacer una cosa … ¡Escribir a estas revistas, explicándoles lo equivocados que están!

Pero ante tu indignación, tu inmenso dolor al ver las imágenes del documental “¿Qué había tras el mundial de Argentina 1978?”, aunque ya han pasado más de veinte años … ¿Qué esperabas que te dijera?

Si yo era parte (involuntariamente, si quieres) del “establishment”, el status quo que nos llevó a guardar silencio ante las atrocidades de la dictadura militar en Argentina …

Mi mejor amiga en aquella época era la hija del edecán del presidente (sí… de Perón) ... Cuando íbamos a la alberca en verano (a la del Círculo Militar, por supuesto) nos transportaban en un carro oficial, con chofer y dos guardaespaldas (todos armados hasta los dientes) … Si teníamos que viajar a alguna parte de Argentina … nos preparaban el avión presidencial (sí, el Patagonia 1) para nosotras solitas … si …

¿Qué podía decirte más que lo que te dije? …… Que la gran mayoría de esos militares actuaron según les dictó su conciencia, haciendo lo que ellos creían que era correcto.

No podía decirte otra cosa, porque … ¡es la verdad!

Si bien hay algunas personas (muy pocas, por cierto) que son completamente malignas y hacen daño a sabiendas … ¡la mayoría de nosotros hace cosas malas creyendo que son buenas!

Claro, no te discuto que ¡necesitaríamos un buen ajuste de cerebro para poder diferenciar la información correcta de la incorrecta, la verdad de la mentira, y así poder tomar decisiones más cuerdas!

domingo, noviembre 27

Amor ideal ...


Desde siempre, mi esperanza ha sido la existencia de un ideal de amor. No un amor perfecto, etéreo, ni un príncipe azul (porque, como dice mi amiga Caro … ¡luego destiñen! … jaja).

No te voy a decir que esta idea se ha mantenido inamovible durante toda mi vida. No. Ha tenido sus altas y sus bajas, y hasta por épocas se me ha olvidado … haciéndome sentir que me moría un poco. Ha sido fluctuante, pero perenne, enraizada a mí, pues representa una parte vital de mi corazón.

Ese ideal nada tiene que ver con la fantasía ni la imaginación. Sino con la certeza. Inamovible confianza de que un día llegará aquel a quien tanto he extrañado, que forma parte de mi alma … jirón de recuerdos extraviados.

Podría describírtelo en detalle … tanto lo conozco ... predecir sus reacciones, anticipar sus movimientos y sus miedos … extrañarlo sin tenerlo.

Ha representado un hueco ausente de mi alma, una parte de mí. Algunas veces percibí su llegada … quimera sin sentido. Otras, se confundía con mis sueños.

Y así, he caminado este breve trecho de vida, añorando su presencia, intuyendo su llegada casi a cada instante …

viernes, noviembre 25

Error garrafal ...

... y yo que creía que no existían sobre la tierra ciudades más hermosas que Taxco o Guanajuato!! ...

... pero siempre que siento haber llegado a mi máximo ... la vida me enseña lo equivocada que estoy ...

Los invito a que vean las bellísimas fotografías de otras ciudades que publicó
Belén Ayuso ...

jueves, noviembre 24

Te lo advertí ...

... te dije que demasiada verdad me haría invisible a tus ojos ...

Entrevista a Alejandro Santiago


Y muchos dirán ... ahí vuelve la burra al trigo!! ... y sí, aquí estoy, de nuevo con mi compositor favorito: Alejandro Santiago. Pero esta vez es totalmente justificado: me acabo de encontrar una entrevista que está buenísima!!! Así que, aquí les va, (den cliq abajo):


También te dejo algunas de sus canciones ... disfrútalas mientras lees la entrevista (o cuando quieras!)

A tu voluntad

Maniquí

En pie de guerra

Luz de escenario

¡Hagamos algo!


Esa eterna manía que tenemos de clasificar ideas, pensamientos, acciones, sentimientos. Muy prolijamente los guardamos en compartimentos mentales, debidamente etiquetados. Y ahí los mantenemos, como en contenedores a prueba de contaminación: que no se mezclen, que no salgan a la luz más que para hacer gala de nuestra inteligencia.

Y probablemente, si te pidiera que me dijeras la definición de inteligencia, no me darías la correcta, la funcional, la que nos sive, que es: ¡la capacidad de plantear y resolver problemas relacionados con la supervivencia!

Y no una supervivencia teórica, aquella que alguna vez alcanzaremos cuando a alguien se le ocurra desarrollar un nuevo scrtsm y le den un Premio Nobel por ello. Sino una vida que realicemos codo a codo, trabajando juntos, utilizando esos datos que nos han enseñado a guardar tan cuidadosamente.

Un dato es valioso en la medida que puedas aplicarlo. ¡Arremángate y ponte a trabajar! Mézclalos, fabrica la masa y elabora con ella la base de tu vida. Predica con el ejemplo. Demuestra que el privilegio con el que cuentas, ese don divino que te permite pensar … ¡puede servir de algo!

Mira a tu alrededor. ¿Cuál ha sido la utilidad de las ideas de los filósofos en sus torres de marfil? Ellos ya se ocuparon de clasificar cuidadosamente todo pedazo de conocimiento. Y hasta les dieron algunos nombres muy difíciles de pronunciar. Pero … ¿de qué ha servido?

Vuelve a mirar a tu alrededor. Encontrarás muchas cosas que sí han valido la pena. Han sido el resultado del trabajo individual de unos pocos. ¡Y no con la finalidad de hacerse famosos, ganar dinero y poder o pasar a la historia como “el gran xx”! Sino porque sabían que el trabajo debía ser hecho, por alguien que tuviera el valor de llevarlo a cabo. Sabían que el peso del mundo recae sobre las espaldas de unos pocos.

¿Qué te hace diferente a estos últimos? ¿Qué o quién te da el derecho de pensar que es correcto que te apoltrones cómodamente a no hacer nada mientras unos pocos, muy poquitos seguimos cargando sobre nuestras espaldas el peso del mundo?

¡Ah!! Es que no sabes qué hacer. ¿Estás esperando que alguien venga a decírtelo? Comienza con tu esfera de influencia inmediata y cosas muy sencillas, como darle los buenos días al vecino (que nunca en tu vida te atreviste a saludar) y con una sonrisa. Como preocuparte por la viejita que ves cruzando la calle y te apresuras a ayudar. Como por apagar el televisor cuando tu hijo regresa de la escuela y sentarte a platicar un rato con él. O…

¡Hay tantas pequeñas, diminutas cosas que podemos empezar a hacer! ¿Y sabías que es contagioso? Tú se lo transmites a tres o cuatro, ellos a su vez, a tres o cuatro también, y así nos seguimos … ¿Tienes idea de cuántos vamos a ser al final del día? … ¿Al final del mes? ¡Haz las cuentas!

No hagas a un lado tus datos, tus idea, tus pensamientos. ¡Son importantes! ¡Compártelos! Y pronto podrás disfrutar de ese mundo mejor que juntos creamos día a día.

martes, noviembre 22

Palabras de John Lennon

Te cuento que ... ¡nunca me gustaron los Beatles! Sí, ya sé, probablemente suene a sacrilegio para tus oídos porque puede que consideres que... ¡los Beatles son casi Dios!

Pero también debo reconocer que, al llegar a mis manos hace unos días la última entrevista que concedió John Lennon antes de su asesinato, me quedé helada al leer las últimas líneas ... ¡me encantó!!!
Así que aquí está, para ti:
La verdad es que cada uno crea su propio sueño. Esa es la historia de los Beatles, ¿no? Es la historia de Yoko. Es lo que estoy diciendo ahora. Producir el sueño propio. No cuentes con que Jimmy Carter y Ronald Reagan o John Lennon o Yoko Ono o Bob Dylan o Jesucristo vengan a hacerte las cosas.Tienes que hacerlas tú mismo.
Es lo que vienen diciendo los grandes maestros y maestras desde el comienzo de todos los tiempos. Pueden señalar el camino, dejar señales y breves instrucciones en diversos libros que ahora llamamos sagrados y que veneramos por sus tapas y no por lo que dicen, pero las instrucciones son bien visibles para todos, siempre estuvieron allí y siempre lo estarán.No hay nada nuevo bajo el sol.

Todos los caminos conducen a Roma. Y la gente no puede proporcionártelos. Yo no puedo despertarte. Tú puedes despertarte. Yo no puedo curarte. Tú puedes curarte a ti mismo.¿Qué hace que la gente no acepte el mensaje? Es el temor a lo desconocido, que hace correr a todos huyendo, detrás de los sueños, ilusiones, guerras, paz, amor, odio, todo eso... todo es una ilusión. Es desconocido. Aceptemos que es desconocido y las cosas serán más fáciles. Todo es desconocido... y entonces hemos avanzado. Así es. ¿Verdad?

domingo, noviembre 20

Me gustó!!!!!

Encontré esta frase y ... ¡me gustó!
Pues describe a varios de mis amigos que ... se especializan en crear mundos nuevos, que mantienen disponibles para todos nosotros … aunque a veces sientan que ya es hora de "tirar la toalla".
”Instintivamente reverenciamos al gran artista, pintor o músico y la sociedad los ve como seres que no son comunes.Y no lo son. Son superiores al hombre … Aquel que puede comunicar realmente a otros es un ser superior que construye mundos nuevos.”
L. Ronald Hubbard

jueves, noviembre 17

Un ser libre ...


No. Olvídalo, no va por ahí la cosa.

El ser humano procura clasificar las cosas, darle a cada una un apartado en su mente, procurando mantener un orden.

Pero el ser realmente libre no puede ser clasificado. A lo sumo, ¡no más que como ser libre!

No soy una mexicana típica, ni argentina, ni siquiera soy una típica persona.

Sólo soy un ser libre ...

miércoles, noviembre 16

Despertar ...


Dicen de México que es el “gigante dormido”.

La verdad, no se qué tan gigante sea, pero dormido, de seguro lo está.

Igual que la mayoría del planeta.

Pero ... tus sueños nos reviven. Cuando los compartes con nosotros … ¡despertamos!

martes, noviembre 15

Te di tantos libros ...


Te di tantos libros ... que ése, justamente ése que te llevará a encontrar la verdad … ése que te llevará al final del camino que con tanto trabajo has recorrido …

... que todavía no has visto porque precisamente no le puse dedicatoria para que no sobresaliera de entre los demás y permaneciera como escondido …

... ése que está aguardando a que estés dispuesto, porque …

Cuando el estudiante está listo, aparece el maestro.

Cuando se hace la pregunta, se escucha la respuesta …

... ése todavía no es tiempo de que capte tu atención … pero ya llegará el momento …

... y él seguirá ahí, esperándote … listo para abrazar tu felicidad.

lunes, noviembre 14

Tan especial ...


Es la sorpresa mutua de descubrir otros mundos ... tan ajenos a ti.

¿Puedes imaginarte cuándo en mi vida siquiera soñé con que alguien tan especial, tan diferente a mí, se sentara a tomar un café y se pasara horas hablando de un mundo que yo creí que existía solo en los sueños?

Cierto es que, cuando me habla de su mundo, ¡revive en mí toda la energía que creía agotada!


Es una belleza compartir mi amistad con alguien tan, pero tan especial ...

sábado, noviembre 12

Nos compenetramos ...


Ya no estoy segura de que seas tú. O tal vez sí, sólo que aún no lo sabes.

Lo cierto es que nos compenetramos. A través de mis silencios forzados, sonrisas compartidas, nuestras miradas al cruzarse.

Me siento más unida a ti. Te comprendo mejor.

Percibo que te crees más vinculado a mí, pero un halo de misterio nos rodea, más profundo desde esta tarde. No puedes expresarlo ni siquiera en tus pensamientos. Va más allá de lo que puedes confesarte.

... No lo comprendes, al menos, no como yo.

¡Y prefiero que guardes silencio!

Nuevamente ...


¡Nuevamente volviste a entrar en mi alma!

Y yo que pensé que ya te había superado ...

Pero te deslizaste suave, silenciosamente hasta mi corazón. Y más violento que antes.

Como serpiente, de la que no percibes su movimiento ¡hasta que ya está mordiendo!

Tu mirar ...


Es tu mirada la que siempre busqué,
que se ha multiplicado cada vez que me enamoré.

No sé si alguna vez te podré encontrar.
O tendré que conformarme con atisbar.

jueves, noviembre 10

¿No puedo comunicar?


Desde que nos conocimos e inventamos este grupo de intercambio de ideas, me ha sido casi imposible poder comunicar una idea completa.

De manera continua me quedo a la mitad, sin poder completar el ciclo de acción.

Eres ... ¡único!

Tú eres único e irrepetible. No permitas que alguien te diga qué pensar sobre esa persona. Date la maravillosa oportunidad de conocerla, de decidir por ti mismo.

Si hubiera escuchado a alguien más … jamás te hubiera conocido.

Y es una congruencia que ya no se repetirá. Es probable que esa persona ya no tenga otra circunstancia para conocerte … ni tú a ella. Es posible que … ¡no vuelva a repetirse!

No te niegues esta asombrosa coincidencia, ¡que está al alcance de tu mano! ¡Permítete esta conveniencia de tiempo y lugar!

… la vida puede ser muy injusta … y no darte una segunda oportunidad … ¡hazlo ahora!

miércoles, noviembre 9

A tí ...


“Pues sin dudarlo iría”. Y ¿qué crees? El “hubiera” es un tiempo de verbo que no debería existir! Nos impide disfrutar de tantas cosas …

... Y debes estar dudándolo también! … de lo contrario, ya hubiera hecho las reservaciones para que cenemos juntos esta noche en México!

Mira, yo no se nada, pero n-a-d-a! de música ni de tu ambiente, pero … de la vida … “alguito”… ella me ha enseñado … o he aprendido. Y aún si fuera completamente tonta, ciega y estuviera totalmente dormida, podría decirte que la principal enseñanza es que la gente es importante, es lo que cuenta ... ¡es lo único que cuenta!

No pierdas la oportunidad de conocer a todas estas maravillosas personas que estamos esperándote!

Desconozco cuáles sean tus creencias acerca de la existencia. Probablemente creas que vivimos una sola vez o, por el contario … que nuestra vida es eterna (hechos a imagen y semejanza de Dios; omnipotentes, omnipresentes, eternos, etc., etc.), y que regresamos una y otra y otra más.

Pero cualquiera sea tu posición … este momento es irrepetible … ¿estás de acuerdo? Las personas que esperan x ti ya no serán las mismas en otra ocasión.

Siempre tienes que evaluar opciones. En tu caso, es relativamente sencillo (para los que estamos afuera, siempre es sencillo! … jejeje). Tienes una de dos, o vienes a Latinoamérica o no. Si vienes, cuáles son los pro y los contra? Si no vienes, cuáles son los pro y los contra?

Te voy a contar un cuento (para nada tan bello como los tuyos!), pero que puede darte una idea … Hace mucho, mucho tiempo … cuando era yo “joven y bella” … jejeje … y tenía algunos años menos que tú, decidí que debía saber de dónde venimos, hacia dónde vamos y si tenemos algún propósito definido en la vida. Decidí también que esas respuestas no estaban disponibles donde vivía, pues llevaba 22 años en el mismo lugar y … ¡no las había hallado!

Así que mis opciones eran también simples: O me quedaba y, de alguna manera me “conformaba a la horma de todo mundo” o me daba la oportunidad (aunque fuera remota) de encontrar mis respuestas … jejeje … ¿qué hubieras elegido tu?

Pues yo decidí darme esa oportunidad … no tenía nada que perder … ¡pero mucho que ganar! Al principio, fue el temor de no saber qué iba a pasar, cómo me las arreglaría. Al fin y al cabo, solemos querer certezas y no tener que arriesgar al extremo. No tenía ni un centavo para pagar mi viaje y, definitivamente, ¡no pensaba viajar como mochilera!

Pero ante mis ojos ¡se abrió un mundo maravilloso! Conocí personas, costumbres, culturas ¡de las que ni siquiera sospechaba su existencia! … De norte a sur en Latinoamérica! Dios!!! Que mundo tan diverso es en el que vivimos!! Tan diferentes todos nosotros, pero tan unidos por una lengua común y costumbres similares!

Y, curiosamente, durante mi "interminable" viaje, nunca me faltó qué comer, dónde dormir y mucho menos cariño!!!

Claro … no todo fue maravilloso … pero una evaluación final me dice que el 2% de “malas experiencias” … bien vale el 98% restante … maravilloso … único … mágico!!!

Todo lo que aprendí, todo lo que soy, se lo debo a cada una de esas personas que me brindaron la oportunidad de conocerlas, a fondo. Y no sabes cómo me duele que otras personas no aprovechen una oportunidad similar.

… ¿Qué dices? … ¿Qué si valió la pena y logré mi propósito? … La respuesta a la primera pregunta es … ¡Si!!!!!!!!!!!!!!, definitivamente valió la pena!!!! Y respecto a a la segunda … eso es parte de otra historia … jejeje …

Entiendo que tu hijo es importante … comparto contigo el hecho de que es correcto que sea lo más importante en tu vida. Sólo piensa en el extraordinario papá que lo abrazará cuando regrese de su viaje de … chance sólo uno o dos meses? … no le impidas poder disfrutar de esa persona renovada que serás a tu regreso (ni de toda la cantidad de regalos que puedes traerle! jejeje).

… Y claro! … no puedes aceptar que el hada madrina te cumpla un deseo … sin aceptar también sus consecuencias!!! Y así, me encuentro a través de todos estos años, como en casa en cada uno de los lugares pero … como extranjera en todos ellos … ¡mi corazón dividido de norte a sur en este bellísimo continente!!!!!!!!!!

... espero que no te suceda lo mismo.

En tu decisión, hay un punto importante … primordial, diría yo … ¿estás dispuesto a aceptar la responsabilidad de negarnos a todos nosotros la oportunidad única, irrepetible, inimitable, magnífica, singular, extraordinaria de conocer tu obra?????

No olvides que … el sur también existe!!!!!!!!!!!

martes, noviembre 8

Cuatro décadas

Como siempre me pasa, llega a mis manos aquello que quería o necesitaba escuchar.

Hoy le tocó el turno a esta canción de Arjona: (y chicas ... perdón por deschavarlas pero ... la mayoría de las que aparecemos en esta foto ... tenemos un mínimo de cuatro décadas!!!)


Señora de las cuatro décadas,
y pisadas de fuego al andar.
Su figura ya no es la de los quince,
pero el tiempo no sabe marchitar
ese toque sensual
y esa fuerza volcánica de su mirar.

Señora de las cuatro décadas,
permítame descubrir
qué hay detrás de esos hilos de plata
y esa grasa abdominal
que los aeróbicos no saben quitar.

Señora ...
no le quite años a su vida,
póngale vida a los años, que es mejor.

Señora ...
no le quite años a su vida,
póngale vida a los años, que es mejor

Porque nótelo usted
al hacer el amor
siente las mismas cosquillas
que sintió hace mucho más de veinte.

Nótelo así de repente,
es usted amalgama perfecta
entre experiencia y juventud.

Señora de las cuatro décadas,
usted no necesita enseñar
su figura detrás de un escote;
su talento está en manejar
con más cuidado el arte de amar.

Señora de las cuatro décadas,
no insista en regresar a los 30;
con sus 40 y tantos encima
deja huellas por donde camina,
que la hacen dueña de cualquier lugar.

!Como sueño con usted señora! .... imagínese
que no hablo de otra cosa que no sea de usted.
¿Qué es lo que tengo que hacer señora
para ver si se enamora
de este 10 años menor?

lunes, noviembre 7

¿Quién?


A diferencia de lo que me pasó con Fran … nunca tuve que preguntarme quién es Alejandro Santiago.

Supe de manera inmediata e innata que nadie podría decírmelo, era algo que tendría que ir averiguando sola.

No me hice la pregunta porque lo que me fue llegando de él golpeaba mi alma tan violentamente, que decidí tomármelo con calma, y absorberlo de a poco. También sabía que no existía una respuesta concreta.

Mucho de lo que verás en estas páginas es resultado de lo que aprendí de él, a través de nuestra amistad. Iré compartiéndolo contigo de igual manera, de a poco, para que tengas oportunidad de comprenderlo …

Escrito por Belén, en retrospectiva, el sábado 10 de junio de 2006

Para qué te digo que no?

Para qué te digo que no … si sí!!! … ¡Tienes toda la razón del mundo! … no conoces nuestra voz, ni la imagen, ni ... nuestra vida! Pero sabes qué? … Aquí el importante eres tú, tú eres la figura pública, ¡sobre la que sabemos toooodo! Y tal vez pensemos que no hay cosas tan interesantes en nuestras vidas como para que merezcan la pena ser contadas … pero procuraré hacerlo.
No tanto x mí (suelo ser re-aburrida!), sino por las personas que son las protagonistas verdaderas de mi vida ... Déseama suerte!

Quién es Fran Reca????????

… Lo mismo me preguntaba yo …

¡Claro que me gustó su Luz de escenario (
escucha el mp3 aquí) en el último Cd de Alejandro Santiago!

Encontré su página web:
www.franreca.com Estéticamente preciosa y con bellísimos contenidos. Después de pasarme un buen rato deleitándome en ella, me dije: “Mira, este tipo … ¡piensa! … ¡tiene buenas ideas!”

Pero hoy, hoy me topé con su blog. Ya no estoy muy segura de qué fue realmente. Encontronazo, choque, explosión. Lo que sí puedo asegurarte es que no me desprendí de él hasta haber terminado de devorar sus escritos, sintiendo una mezcla de emoción, angustia, excitación, felicidad.

Todavía no me puedo responder a "Quién es Fran Reca?" Pero en su blog me encontré con un Fran que no es sólo cantautor, es … fotógrafo, pintor, poeta, escritor … filósofo!! Me encontré a un Fran completamente desconocido para mí, pero me da la impresión de que recobré un amigo largamente añorado.

Te invito a que le eches un vistazo:
Blog de Fran Reca.

Tal vez cambie la faz de tu día, como lo hizo conmigo.

Y, mientras te decides, escucha este par de maravillosas canciones!!!!!!!!!!:

domingo, noviembre 6

Liliana ...

Liliana, mi mejor amiga desde que … ¡teníamos cuatro años! Y nos conocimos en el kinder. Monótonamente hicimos la primaria y la secundaria juntas, en el mismo colegio de monjas … muchas veces, como compañeras de banco ... durante 13 años!!!!!!!!!!! No recuerdo qué pensaba Liliana sobre eso, pero a mí me urgía terminar la secundaria!!! Eso sí, si tuviera que decir algo de Liliana, diría que nunca en la vida me crucé con alguien tan tierno, bondadoso, de tan buenas intenciones! Ella es sencillamente ... maravillosa!!!

Las mujeres y yo ...

Las mujeres y yo … no embonamos, sencillamente no nos entendemos...

Siempre creí que, con quienes no podía entrelazarme era con las mujeres mexicanas, sí, ellas en general. Llegué aquí siendo muy joven, con una carrera de administración recién completada y me encontré moviéndome en círculos ejecutivos de “alto vuelo”, en los que invariablemente, sin excepción … era la única mujer!

Me lo explicaba diciéndome que el renombrado “machismo mexicano” evitaba que la mujer mexicana pudiera llegar a esos niveles y a mí me aceptaban, pues era extranjera! (otra “manía” de los mexicanos, adoran a los extranjeros). Y probablemente así fuera.

El caso es que me encontré con que mis mejores amigos eran hombres. Con ellos podía hablar el mismo idioma, !nos entendíamos a la perfección!. Y sus esposas, novias, hermanas, se convirtieron en “mis amigas”; con ellas no hablábamos la misma lengua, pero nos tolerábamos por breves momentos.

La cosa llegó a tal extremo que, recientemente me di cuenta de que nunca tuve una secretaria mujer! Mis “asistentes” fueron siempre hombres!

Bueno... en esta foto, estoy con mis amigas verdaderas, son argentinas. Soy la del extremo derecho.

Así, de izquierda a derecha son: Josefina, Liliana (mi adoradísima mejor amiga), Graciela, Chela, Sandra (y yo). La que falta (porque estaba tomando la foto) es Elena: mujer admirablemente inteligente y sencilla. ¡Jamás se complica por nada! Tiene tan clara la vida que, no sólo es un placer escucharla hablar, sino que es el mejor recurso con quien puedes contar cuando te encuentras en una disyuntiva.

sábado, noviembre 5

Mi cuñada: Elsa

Ella es Elsa, mi cuñada.

Junto con el resto de la familia, es una de mis relaciones permanentes favorita.

Y de manera muy especial porque, en realidad, de cuñada no tiene nada (se separó de mi hermano mayor hace un montoooon de años); así que tal vez, debería llamarla mi hermana, porque eso ha sido para mí: mi hermana mayor (sin desmerecer a mi hermana verdadera, Marisé, que en realidad ha sido como mi madre. Pero no compliquemos más las cosas, si?).

Elsa es una de esas personas que marcan tu vida desde el primer momento que las conoces. Siempre estuvo y está ahí para tí. Hablar con ella me proporciona un placer casi infinito. Las ideas se aclaran, los problemas desaparecen, su sabiduría es mucha!

viernes, noviembre 4

Capacidad de asombro

Ahora que estaba escribiendo sobre mi sobrina y su creación del "fefe chú" para "llueve mucho", debo aclarar a mis amigos mexicanos que eso surgió de la necesidad: Buenos Aires es muuuuuuuy húmeda y, en invierno, suele llover mucho.

La cosa es que hace algunos años, mi hijo y yo pasamos algunos meses en Baires, en invierno. Así que, durante las primeras semanas, llovía continuamente o el cielo estaba cargado ... un día, estábamos León y yo caminando y, de pronto, el cielo se despejó y salió un sol divino.

Mi hijo, maravillado, me dijo ... "¡¿mamá, ya viste que aquí el cielo es azul!??!!". Estaba tan asombrado de haber notado el color del cielo que ¡no lo podía creer!!

Y aquí debo hacer otra aclaración, esta vez para los argentinos. No es cierto todas esas historias que se cuentan del DF en el extranjero: no necesitamos máscaras ni tanques de oxígeno para respirar. Pero sí es cierto que el smog es mucho por aquí y, normalmente, pesa sobre la ciudad una masa gris, que hace que el cielo sea del mismo color (gris, nunca azul) y no se vean las estrellas por la noche.

Y esta anécdota me recordó … ¡¡la necesidad de jamás perder algo imprescindible para sentirnos vivos: nuestra capacidad de asombro!!!

jueves, noviembre 3

El hombre de mi vida

Y me refiero al joven larguirucho con camiseta blanca: mi hijo, León, de 14 años. El de camisa azul es Emilio, mi marido, con quien ... acabamos de cumplir 18 años de casados el domingo pasado. Y me ha confesado que, toooooodo este tiempo, le ha parecido como 5 minutos ... ¡pero debajo del agua!!! jajaja

miércoles, noviembre 2

Mis sobrinos 4


Luis, con camiseta rayada azul y celeste: el más pequeño de mi familia. A su lado, León (mi hijo, cuando se le había ocurrido teñirse de rubio y ¡las muchachas suspiraban a sus pies! jaja) y Rosarito, la ahijada de mi cuñada Elsa (¡la única que tengo!)

Mis sobrinos 3

Ella es Caro, "Carito, mi amorrrrrrrr",como la llamo. Hermana de Damián, ambos hijos de mi hermana Marisé

... Uy!! ¡Me acabo de dar cuenta! Es la única de la familia que no se llama María. Es Carolina, a secas.
Si hay dos personas parecidas en este planeta (no físicamente, claro) somos Carolina y yo. Y sin sentido, pues yo emigré cuando ella nació. Jamás tuvimos chance de vivir juntas.
Orgullosamente, puedo decir que mi "sobrina del alma" es profesora de baile gallego en Buenos Aires y ... ¡es buenísima bailando!!

Mis sobrinos 2

Él es Damián, mi sobrino mayor.

Y ahora que los recuerdos de mi tierra comienzan a golpearme ... hay tantas cosas sobre Damián que quisiera contar ... que ¡espero no me mate!! jaja.

Siempre nos unió una relación muy especial ... cuando supuestamente nos acostábamos a dormir la siesta, para que él descansara (tendría unos dos años), se ponía a relatarme, en una lengua perfecta, completamente inusual para un niño de su edad ... ¡las historias de ciencia ficción más maravillosas que he escuchado en mi vida!!

Su papá quería que, a toda costa, Damián se dedicara al soccer, como él. Pero mi amado sobrino tenía otros intereses en la vida ... por donde fuera que pasáramos y había música clásica, ¡él se paraba y se ponía a bailar!!! Por supuesto, la gente se agolpaba a su alrededor para admirar la belleza de un baile clásico ejecutado ... ¡por un niño de tres años!!

Y no sólo nos parábamos en mitad de la calle para que él bailara. Era tan bello, que ¡la gente ¡me detenía para felicitarme por su hermosura!

Y el resto de las anécdotas de mi amado sobrino ... mejor las dejamos para otro día ... ¡si es que sobrevivo! jaja

Mis sobinos 1

¡Chin!!! Me acabo de dar cuenta de que no tengo una sola foto ¡donde estén todos juntos! Bueno ... ¡tendrá que ser en mi próximo viaje a Argentina!
Ella es María Claudia, mi sobrina mayor. Es el "cerebrito" de la familia (y es mucho decir, cuando los "orgullosos" Rial nos hemos considerado los muuuy inteligentes, pero ... ¡¡Ma Claudia nos supera!! jaja).
Además, aunque probablemente no se aprecie en la foto, ¡es ... preciosa!!No tengo una foto de María Cecilia (su hermana menor). ¡Una divina!! Y muy especial.
Probablemente se enoje cuando vea esto, pero no puedo dejar de comentarlo. Es tan especial que, cuando era niña, había desarrollado su propio lenguaje y ... hay palabras que permanecieron con nosotros por siempre. Por ejemplo: "fefe chú" = "llueve mucho" ... jaja
¡Ahhhh!! ... ¿Nunca te hablé de lo original que somos las mujeres de mi familia? ... Todas, toooooodaaaasssss somos María!!!!!!!! jaja

Mis hermanos


El de barba, José (mi hermano menor). A su izquierda, Marisé (mi única hermana). Ángel (mi hermano mayor), el "eterno ausente". Yo, la "niña" (¡por Dios!! ¡Todavía hoy en día soy "la niña"!! Y tienen la manía de llamarme x mi nombre completo!!! Y encima, ¡en diminutivo!! ¡"María Belencita!! ¡Qué horror!!

Y aunque pudiera parecer un reproche, no lo es. Los quiero mucho. Muchísimo más ahora de grande que cuando era más chica y me hacían sufrir. De grandes, como que nos entendemos más y nos respetamos más.

Mi hermana siempre estuvo disponible para mí, pese a los papelones que le hacía pasar. Recuerdo bellísimos momentos que pasamos juntas. No fueron muchos, porque ella siempre tenía que trabajar y creo que nunca tuvo tiempo para divertirse un rato. Pero el tiempo que pasamos juntas, fue de mucha calidad, muy significativo.

Recuerdo que, cuando íbamos juntas x la calle, mi hermana siempre causaba sensación (era muy bonita! sigue siéndolo!) y le decían pirorpos continuamente y yo ... creía que me los decían a mi! me sentía soñada!

En cambio, con mi hermano ... también pasamos momentos bellos, aunque ... los que más recurren a mi cabeza ... son los torturantes momentos que pasamos juntos. José se especializaba en hacerme sufrir.

Claro, hoy a la distancia, lo veo como un simple "juego de niños", aunque él ya no tenía nada de "niño" (me lleva 9 años!) y, definitivamente, sus acciones no tenían nada de "juego"! Le encantaba "jugar a las luchitas" conmigo (me daba cada paliza!)

Una de las cosas que recuerdo más nítidamente era que estos "grandulones" (tenían 18 y 19 años!), me decían que yo era hija de los gitanos! Y me lo creía! Era tan ingenua!

Se apoyaban en "fundamentos" más que evidentes:

... la piel de mi padre era morena oscura, oscura (había tenido un accidente en el que se se quemó x completo y así quedó su piel cuando se regeneró ... pero yo no lo sabía en ese momento!). Pero jamás se me ocurrió pensar, en ese momento, que mis hermanos eran tan blancos como yo!

... en general todos eran más bien bajos de estatura, menudos, algo gorditos, yo era alta, grandota, flaca

... todos tenían una dentadura perfecta, yo tenía los dientes completamente salidos y tuve que estar cuatro años en ortodoncia, para que quedaran "pasables"

Así que ¡me ponía a llorar por los rincones, sufriendo la soledad de mi orfandad!! jaja

Mi madre

Ya no está a mi lado desde marzo de 2004 ... y ¡a veces la extraño tanto!

No sólo su presencia, sino poder hablar con ella. Su filosofía era tan práctica, tan impactante que afectaba la vida de las personas a su alrededor, casi sin esfuerzo.

Era gallega, había sobrevivido en el campo español a la guerra civil española, la segunda guerra mundial ... you name it! Sólo le habían permitido ir a la escuela hasta el segundo año. Era incansable lectora.

Y ... hacía el arroz con leche más delicioso que hayas probado en tu vida!!! Mi hermano y yo siempre nos peleábamos para ver a quién le tocaba raspar la cacerola! uhmmmmmmmm!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

martes, noviembre 1

Tras el tiempo

¿Llamarte después de 28 años de silencio?

Me lo había propuesto desde que creí que mi muerte era inminente …

Había tantas cosas que quería hacer …

No me asustaba la muerte, no le tengo miedo. Sé que es sólo el camino necesario hacia una vida nueva.

Me molestaba no ver crecer a mi hijo. Sabía que él estaría bien con mi marido pero … ¡yo no iba a estar ahí para verlo, admirarlo y compartir sus logros!

Y había otras cosas que siempre dejaba para "la siguiente vez que fuera a Argentina” o “para más adelante”. Pero … ahora ya no había futuro, ya no habría una siguiente vez para poder decir todo aquello que quería.

Ya no me podría reunir con mis compañeras del colegio, para ver qué habíamos hecho cada una de nuestras vidas.

Ya no le podría decir a Laura que me encantó ser su amiga, que aprendí mucho de sus experiencias y que lamentaba no haber sido lo suficientemente madura como para poder apoyarla más.

Me afligía no poder decirte lo que sentía en realidad.Así que decidí llamarte.

Primero, me costó conseguir tu número de teléfono. ¡Tendrías que ver la reacción de tu amigo, cuando escuchó una voz extranjera, pidiéndoselo, diciendo “Soy Belén, la que era novia de Marcelito … ¿te acordás…?”

Y después de un poco de nerviosismo, marcar tu teléfono. ¿Qué diría si contestaba tu esposa? Y para mi mayor sorpresa, ¡fue tu voz la que me respondió!

Pude imaginarte del otro lado de la línea: tu boca completamente abierta (se te “cayó la mandíbula” … jaja), ¡paralizado por el shock! Balbuceando las pocas palabras que lograban salir por tu boca, quedaste en que me hablarías más adelante, para vernos.

Una semana. Una semana fue el plazo que mentalmente te di. ¡No podía arriesgarme a no decirte lo que quería! Si no me llamabas en el transcurso de una semana, ¡volvería a llamarte yo y te lo diría por teléfono!

Pero no hizo falta. Cuatro días después, ya habías reunido las fuerzas necesarias para marcar el teléfono de mi madre (claro que, como me contarías después, requirió también que te empujara tu secretaria, la única persona a quien le habías comentado mi extraña llamada).

Muy probablemente, lo que tenía que decirte te sorprendió todavía más. Y era muy sencillo: quería que supieras que en todos estos años, no he encontrado a un hombre que fuera tan gentil y bueno como tú, que no he olvidado la fecha de tu cumpleaños ni un solo año (me pude haber olvidado la de mi hijo o la de mi esposo, pero no la tuya) y que cada vez que te recuerdo, se dibuja una sonrisa en mi rostro.

No sé, me pareció importante que lo supieras antes de irme, que te lo pudiera decir en algún momento y que no me arrepintiera después por no haber tenido la oportunidad de hacerlo.