lunes, mayo 14

Gozo...

Mi corazón estallaba de gozo por la cercanía de tus sones.
Pero no sólo fueron esperanzas vanas ... tu eco suena a sentencia de muerte ... continúas insistiendo en ponerte la soga al cuello tú solito.

Disculpa, no puedo seguir esperándote.
Debo seguir mi camino.